
A esta su servidora nunca antes le había cuestionado tanto este asunto de los Reyes Magos. Desde que Liz, era bebé seguimos esta tradición sistemáticamente, preparar a la niña con antelación animándola a pedir cosas, mostrándole las 3 estrellas que se ven durante el invierno y que mi mamá decía eran los transportes de los reyes, haciendo la carta, poniendo el zapato, y sorprendiéndola al otro día con sus juguetes mas anhelados. A mi niña le rompió la ilusión su maestra de 4°. Una señora como de 150 años (jeje) que le dijo al grupo que no pidieran nada a sus padres, que la situación económica era muy dificil y que en lugar de andar comprando cosas innecesarias mejor guardaran el dinero… obviamente que gruñi, si, a mi también me molestó que alguien extraño viniera a decirle a mi hija “las grandes verdades de la vida”. Por lo menos Liz, que siempre ha mostrado un carácter y madurez superior a la edad que tenga, tomó las cosas con calma y aunque nunca nos había cuestionado las tipicas dudas del tema, ese dia, al regreso de la escuela dijo que ya lo sospechaba… y yo sospecho que ya casi lo había confirmado y no queria “rompernos la ilusión” jajajaja… El asunto fue fácil y no tan desastrozo como yo lo había imaginado. Me prometí a mi misma que con Andrea no me pasaría lo mismo y que prefería darle otra perspectiva a los regalos del 6 de enero…. Pero uno pone y los crios disponen…
Este es el primer año en que Andrea(a punto de cumplir 4) tiene conciencia de lo que es Santa Claus y Reyes Magos. De Santa Claus piensa que es un señor gordo, tan gordo que es peligroso abrazarlo pues puede aplastarte, que se ríe muy fuerte, tan fuerte que lastima los oídos, que está muy barbón, tanto que tal vez oculta algo malo dentro de la barba… si, todo eso piensa Andrea de Santa y le tiene un miedoooo!!! que durante los días de compras como padeció mi pobre hija. Y para colmo había uno en cada esquina. ¿Como puede acosar asi a una niña? jajaja. Un dia antes de navidad, mientras huíamos del Santa que estaba en Liverpool, Andy dijo categóricamente que no quería volver a ver a Santa Claus y que no quería que fuera a la casa, que prefería a los Reyes Magos porque ellos van en la noche cuando nadie los ve… Si, también podrian resultar atemorizantes, digo, unos orientales, envueltos en turbantes, con largas túnicas… pregúntenle a George Bush…
Con esa declaración, los papás os alegramos y pensamos “ok, un mito menos con el cual lidiar”, ella tuvo sus regalos de navidad sabiendo que su papá los había comprado. Incluso cuando mi hermana le dijo que Santa le había dejado algo bajo su árbol, muy recelosa Andrea no quería tomarlo (que tal que había una broma pesada) y fue hasta que mi hermana le aclaró que su tio Toño lo había comprado que abrió el regalo.
Ahora tenemos lo de los Reyes Magos. Cuando ella me preguntó quienes eran (se enteró por la tele) la llevé al sillón, abrimos la Biblia y leí Mateo 2:1-12. Le hice preguntas y ella comprendió bien que aquellos magos le habían llevado regalos al niño Jesús. Le expliqué que ahora los niños reciben regalos para recordar tal hecho. Ella muy sabia me dijo que si, que los reyes que le llevaron regalos a Jesús ahora le traían juguetes a los niños. Le dije, bueno, de hecho, los papás compramos los regalos para nuestros hijos. Me contestó: Si, pero ustedes los compran y los reyes los traen en la noche…. oh, oh. Ahí me di cuenta de que Andrea estaba eligiendo creer en algo. Mi esposo y yo hablamos y decidimos dejarla crear su propia ilusión. Aclaro que como familia cristiana, esto no es bien visto por la comunidad y pues habrá que lidiar con ello, el punto es que creemos que si Dios mismo es respetuoso de nuestras decisiones, muchas veces malas, y con amor nos enseña y nos regresa al buen camino, ¿por qué no respetar las ideas de nuestra hija? Creo que en algún momento, ella descubrirá sus propias verdades.
Por otro lado, ayer vio en un comercial la típica frase “si te has portado bien, los reyes te traerán juguetes”. Vino muy preocupada al comedor y nos dijo textual la frase y añadió que ella a veces no se porta bien… que los reyes no le iban a traer nada. Su papá le preguntó ¿por qué crees que no te portas bien? Y ella dijo pues porque yo soy traviesa!! y a punto estaba de llorar… La abracé y le dije que ella es una niña buena, que sus travesuras no son cosas malas y que los reyes traen juguetes siempre, aunque te portes como te portes, porque ese es su trabajo. Ya tranquila y feliz se puso a hacer su carta, si, la que encabeza este post.
Yo le digo a mi esposo que esto del chantaje es algo que nunca me ha gustado de la tradición. Que los niños pasen meses en los que (como se acerca la fecha) todo tiene que ver con la “contraentrega” de regalos, “no hagas tal porque no te van a traer nada” “si sigues asi no te van a traer nada los reyes”… o sea, esto me irrita. Si no quieren comprar nada con corazón libre ¡no lo compren! pero no usen la ilusión de los niños para disciplinarlos, lo cual yo creo se logra principalmente con un buen ejemplo. Si al final ¿quien es perfecto? Y acaso por los muchos defectos que tenemos y las cosas tan feas que podemos llegar a hacer ¿no hemos recibido regalos preciosos? Y Dios mismo nos regaló en sacrificio la vida de su hijo, por amor a nosotros, obviamente sin merecerlo!! Pues si buenos hubiésemos sido, no habría necesidad del sacrificio.
¿Cómo me metí de nuevo en este rollo de los Reyes Magos?… Por amar sin medida a una pequeña niña que también, también ha sido un regalo de Dios.
Feliz Año Nuevo!!



